El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, enfatizó que el Gobierno de Colombia jamás ha solicitado la intervención directa de tropas estadounidenses en su territorio para combatir a las organizaciones del narcotráfico. El jefe de la diplomacia norteamericana aclaró que la histórica relación bilateral de seguridad entre ambas naciones se limita estrictamente a la provisión de asistencia logística, intercambio de inteligencia estratégica y adiestramiento militar especializado para las fuerzas de seguridad locales.
Las precisiones del funcionario estadounidense surgen en medio del debate hemisférico sobre las estrategias operativas contra los cárteles de la droga en América Latina. Rubio remarcó que las autoridades colombianas siempre han defendido la soberanía de sus operativos de combate, priorizando la profesionalización de la Policía Nacional y las Fuerzas Militares de Colombia con el respaldo técnico y financiero de Washington a través de acuerdos bilaterales de cooperación regional.
Con estas declaraciones, la administración de Donald Trump fija postura frente a las especulaciones de un eventual despliegue de fuerzas de combate estadounidenses en la región andina. El mensaje reafirma el compromiso de Estados Unidos en mantener una alianza de cooperación en seguridad enfocada en el fortalecimiento institucional de los países aliados, descartando cualquier tipo de incursión de tropas terrestres.









