Las autoridades de Japón activaron el Nivel 5 de alerta, la máxima escala de emergencia en el país, tras el paso del temporal provocado por la tormenta tropical Krovanh y una banda de precipitación lineal sobre la ciudad de Nagoya y la prefectura de Aichi. La localidad registró un récord histórico de 104.5 milímetros de lluvia en solo una hora, la cifra más alta documentada desde que existen registros oficiales.
El impacto de las precipitaciones sobrepasó los sistemas de drenaje urbano y provocó el desbordamiento del río Ueda, mientras que el cauce del río Shonai se mantiene en niveles críticos con riesgo de rotura de contención. Las calles principales de la metrópoli han quedado intransitables, lo que obligó a los equipos de emergencia a desplegar botes inflables para evacuar a conductores y vecinos atrapados en las zonas inundadas.
Ante el peligro inminente de deslaves e inundaciones repentinas, el gobierno local emitió órdenes de evacuación inmediata. Para los ciudadanos imposibilitados de trasladarse a un refugio oficial, las autoridades urgieron a realizar una evacuación vertical hacia pisos superiores de edificios seguros y mantenerse atentos a las actualizaciones bilingües de la Agencia Meteorológica de Japón.









