Frente al agravamiento de la crisis geopolítica desencadenada tras la ofensiva militar perpetrada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel en territorio iraní, el gobierno de China reiteró este martes que el uso de la fuerza es una vía estéril.
Durante una reunión diplomática celebrada en Pekín, el ministro de Exteriores del gigante asiático, Wang Yi, sostuvo frente al primer ministro y titular de Exteriores de Qatar, Mohamed bin Abdulrahman bin Jasim al Thani, que el diálogo y la negociación constituyen los únicos caminos viables para pacificar la región.
A través de un comunicado oficial, la cancillería china alertó que la conflagración actual no sólo vulnera la integridad territorial y las preocupaciones legítimas de las naciones involucradas conforme al Derecho Internacional, sino que genera estragos severos en la estabilidad global. Entre los principales impactos económicos y logísticos, Wang destacó las afectaciones directas sobre las cadenas internacionales de energía, suministro y navegación comercial.
En la misma línea, ambos funcionarios examinaron la situación crítica en puntos estratégicos para el comercio mundial. Doha y Pekín subrayaron la urgencia imperativa de garantizar la seguridad y la libertad de tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. Al Thani manifestó el respaldo total de Qatar a las gestiones diplomáticas orientadas a destrabar el conflicto, buscando consolidar un acuerdo integral que asegure una paz sostenible y evite un desabastecimiento prolongado en los mercados internacionales.









