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A pesar de los intentos de las refresqueras por suavizar las cargas fiscales del Paquete Económico, los «impuestos saludables» rindieron frutos históricos para el erario. Informes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) revelan que la recaudación por bebidas azucaradas prácticamente se duplicó en julio, registrando un salto real de 91.5 por ciento al pasar de 3 mil 690 millones a 7 mil 286.5 millones de pesos.

El balance de los primeros siete meses del año confirma esta tendencia al alza. De enero a julio, la hacienda pública captó 40 mil 55.9 millones de pesos por este concepto, lo que se traduce en un incremento de 64.3 por ciento en comparación con el mismo ciclo de 2025. Hoy en día, uno de cada diez pesos que ingresan por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) proviene directamente de estos líquidos.

Mientras la comida chatarra y los cigarros registraron variaciones marginales de 3.5 y 0.2 por ciento respectivamente, las bebidas saborizadas sostuvieron el peso de la recaudación no petrolera ni gasolinera. Sin embargo, especialistas de México ¿Cómo Vamos? y México Evalúa advierten que apostar exclusivamente por estas medidas fiscales es insuficiente para abatir el déficit público, por lo que legisladores ya analizan extender los gravámenes a cervezas, alcohol y alimentos con alto contenido de sodio.