Una madre de Illinois fue acusada formalmente de asesinato tras presuntamente quitarle la vida a su hijo de dos años e intentar suicidarse, un crimen que los fiscales relacionan con su obsesión reciente con el mediático juicio de Lindsay Clancy en Massachusetts.
De acuerdo con una petición de los fiscales obtenida por la cadena WLS de ABC Chicago, los hechos ocurrieron la tarde del pasado 1 de septiembre en una vivienda ubicada en Frankfort, Illinois. Los agentes policiales acudieron al sitio tras el llamado de emergencia de un vecino, quien descubrió al menor, identificado como Barrett Walsh, en el sótano y comenzó a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar.
Los documentos judiciales detallan que la imputada, identificada como Corie Walsh, de 40 años, fue localizada en la planta alta con lesiones autoinfligidas. Testigos y la propia vecina que auxilió en la escena señalaron que la mujer les confesó haber agredido al infante bajo el argumento de que era el «diablo» y el «anticristo», además de intentar quitarse la vida con un cuchillo que fue retirado del lugar. Un segundo bebé que se encontraba en el domicilio resultó ileso.
La investigación reveló que los testigos declararon a las autoridades que la sospechosa se había involucrado intensamente en el juicio de Lindsay Clancy durante los días previos. Los registros telefónicos corroboran que la acusada mantuvo discusiones activas sobre el caso a través de mensajes de texto grupales con amistades hasta las 12:30 del mediodía del 1 de septiembre, apenas tres horas y media antes del hallazgo de la víctima.








