La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió un informe especial dirigido al Senado en el que advierte que, a pesar de los esfuerzos impulsados por los gobiernos de la autodenominada Cuarta Transformación, los médicos residentes del país continúan enfrentando un escenario adverso caracterizado por jornadas laborales excesivas, escasa supervisión, condiciones de trabajo desiguales y diversas formas de maltrato por parte de sus superiores jerárquicos.

El documento señala que el sistema de residencias médicas, pilar fundamental en la formación de especialistas, se encuentra atrapado en una profunda «crisis estructural». Esta situación se ve agravada por limitaciones presupuestales y por la persistente dualidad jurídica que clasifica a los médicos en formación simultáneamente como estudiantes y como trabajadores, una figura ambigua que propicia su desprotección institucional y facilita violaciones sistemáticas a sus derechos laborales y humanos.

Entre los hallazgos documentados, la CNDH destacó los resultados de una investigación realizada en el Estado de México, donde el 84% de los galenos consultados reconoció haber sufrido algún tipo de maltrato, el 78% identificó episodios de violencia psicológica y el 50% denunció la imposición recurrente de guardias de castigo. Adicionalmente, el organismo recabó indicios de elevados niveles de acoso y discriminación sexual en contra de mujeres médicas residentes, perpetrados en numerosos casos por mandos superiores que abusan de su posición de poder.