El representante permanente de Irán ante las Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, lanzó duras críticas contra el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) por no condenar explícitamente las acciones militares de Estados Unidos e Israel que han provocado la muerte de menores iraníes. Las declaraciones se produjeron durante una sesión de la junta directiva del organismo internacional celebrada en Nueva York, generando un ríspido contrapunto diplomático con la representación estadounidense.
De acuerdo con la agencia estatal de noticias IRNA, la delegación iraní acusó a la agencia para la infancia de mantener una postura de pasividad frente a lo que calificaron como «crímenes contra los niños». Por su parte, aunque UNICEF ha externado en reiteradas ocasiones su preocupación por el saldo de víctimas infantiles y ha pedido el respeto estricto al derecho internacional humanitario, ha evitado responsabilizar formalmente a Washington o Tel Aviv por los bombardeos e incursiones específicas.
El reclamo de Teherán ocurre en medio de un devastador balance humanitario reportado por el propio organismo. Datos de UNICEF revelan que tan solo en los primeros cinco meses de las hostilidades, 386 niños fallecieron y 2,117 resultaron heridos en territorio iraní, cifra a la que se suma la tragedia registrada en marzo con el ataque a una escuela primaria en la localidad de Minab, el cual dejó un saldo fatídico de 168 niñas muertas.







