Un informe oficial del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional señala de manera directa a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos por su implicación en la crisis migratoria registrada en Ceuta a finales de julio. Según el documento, las autoridades marroquíes no solo permitieron el avance de miles de personas, sino que ejercieron un «guiado activo de la masa» para dirigir el flujo migratorio hacia los puntos críticos del paso fronterizo con España.

El análisis policial concluye que la entrada masiva careció de espontaneidad y responde a una planificación estratégica estructurada en dos fases: una organización previa de la convocatoria y una ejecución táctica desplegada sobre el terreno para orientar a los migrantes hacia el territorio español.

Las conclusiones del CENIF elevan la tensión diplomática y el debate sobre la gestión del perímetro fronterizo, al cuestionar abiertamente el compromiso y la colaboración de Marruecos en el control migratorio de la frontera sur europea.