El Departamento de Defensa de Estados Unidos calificó como un éxito la operación “Lanza del Sur”, estrategia puesta en marcha hace un año para combatir el tráfico de drogas en altamar mediante ataques directos contra presuntas narcolanchas en el Caribe y el océano Pacífico, lo cual habría reducido la actividad ilícita a niveles récord.

El informe trimestral presentado ante el Congreso, que abarca de abril a junio de este año, detalla que las fuerzas armadas estadounidenses atacaron desde el aire a 19 embarcaciones sospechosas de estar vinculadas a organizaciones criminales, dejando un saldo aproximado de 56 personas muertas. Esta cifra se suma a las 12 naves atacadas y 40 fallecidos reportados en el periodo anterior.

Un alto cargo del Pentágono defendió las acciones señalando que responden a la directriz del presidente Donald Trump y del secretario de Guerra, Pete Hegseth, para frenar a los cárteles que envenenan a las comunidades estadounidenses. Según el reporte oficial, estas incursiones contra las embarcaciones redujeron el trasiego de narcóticos en un 65 por ciento en el Caribe occidental, un 60 por ciento en el Caribe oriental y cerca del 50 por ciento en el Pacífico oriental.

Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han documentado que, desde el inicio de estas operaciones en septiembre de 2025, el saldo acumulado supera los 220 fallecidos tras cerca de 70 incursiones contra naves sospechosas.