El Ministerio de Exteriores de Irán calificó este miércoles como un “crimen de guerra” los bombardeos perpetrados la víspera por fuerzas estadounidenses en el sur del país, los cuales impactaron una vivienda durante la celebración de una boda y dejaron un saldo preliminar de 18 muertos y decenas de heridos.

De acuerdo con el reporte oficial, los proyectiles alcanzaron un domicilio en la localidad de Kuhestak, perteneciente al condado de Sirik, en la provincia de Hormozgán. En el lugar perdieron la vida cuatro personas —incluido un menor de cuatro años—, mientras que otras 68 resultaron lesionadas, de las cuales 50 debieron ser hospitalizadas. Entre las víctimas fatales globales de la ofensiva nocturna se contabilizan también cuatro integrantes de la Guardia Revolucionaria.

La diplomacia iraní denunció además agresiones deliberadas contra zonas civiles e infraestructura crítica de telecomunicaciones en las provincias de Juzestán, Sistán y Baluchistán, Hormozgán y Kermán. Asimismo, equiparó estos hechos con los bombardeos registrados el pasado 28 de febrero en Minab y Lamerd, que dejaron saldos masivos de víctimas civiles.

En respuesta a la ofensiva, Irán lanzó ataques de represalia contra instalaciones militares estadounidenses situadas en Jordania, Baréin, Kuwait e Irak.