El Gobierno de Italia oficializó la prórroga por 15 días adicionales de la suspensión del Tratado de Schengen con España, manteniendo vigentes los controles fronterizos para pasajeros procedentes de territorio español por vía aérea y marítima. En respuesta inmediata, el Ejecutivo de España aplicó medidas recíprocas extendiendo por el mismo periodo la revisión a viajeros procedentes de Italia, en el marco de la crisis diplomática derivada de la entrada masiva de migrantes registrada en Ceuta a finales de julio.
La medida de Roma fue notificada por el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, a su homólogo español, Fernando Grande-Marlaska, tras la evaluación del Comité de Análisis de la Inmigración y la Seguridad Fronteriza. El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, calificó la decisión como un paso provisional y necesario para prevenir riesgos a la seguridad nacional e impedir infiltraciones yihadistas, a la espera de un restablecimiento progresivo de la movilidad sin restricciones en el espacio comunitario.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, criticó la extensión de las revisiones al señalar que «no tienen ningún sentido», recordando el respaldo brindado previamente por Madrid a las autoridades italianas en la gestión migratoria en Lampedusa. Las cancelaciones temporales al acuerdo de libre circulación, vigentes en ambos países hasta mediados de septiembre, serán informadas a las autoridades de la Unión Europea mientras se mantienen los canales diplomáticos abiertos.







