Rusia condenó este martes las próximas maniobras militares conjuntas entre Japón, Australia y Estados Unidos, denominadas «Orient Shield», y confirmó que presentó una queja formal en la embajada japonesa en Rusia por el despliegue de lanzamisiles estadounidenses Typhon.

María Zajárova, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, advirtió que la actividad cerca del Lejano Oriente es categóricamente inaceptable y constituye una amenaza directa para su seguridad nacional.

Los ejercicios, previstos del 8 al 24 de septiembre con 3 mil 700 efectivos, incluirán por primera vez sistemas Typhon capaces de disparar misiles SM-6 y Tomahawk. El ejército estadounidense trasladó este sistema a la prefectura de Kagoshima en junio para los entrenamientos y prevé reubicarlos en una base permanente a partir de octubre.

Rusia exigió el retorno de Japón a una política pacifista y advirtió sobre la adopción de contramedidas compensatorias para garantizar su defensa. Estas tensiones se suman al intercambio de protestas recientes entre ambas naciones tras la visita del presidente Vladímir Putin a una isla en disputa bajo control ruso frente a las costas japonesas.