El jurado encargado del caso contra Lindsay Clancy informó este martes que no ha logrado alcanzar una decisión unánime sobre si la madre es penalmente responsable de la muerte de sus tres hijos pequeños, aunque el magistrado a cargo ordenó que continúen con las deliberaciones.

El panel judicial se encuentra en su cuarto día de deliberaciones dentro de un proceso legal sumamente vigilado que ha girado en torno a la salud mental materna tras el parto, generando profundas divisiones en la opinión pública.

Esta ocasión marcó la primera vez que el grupo de ciudadanos notificó encontrarse en un punto muerto ante el tribunal. Durante la audiencia, Clancy mantuvo la mirada al frente al ingresar a la sala y observó a los jurados mientras el juez les dirigía unas palabras para pedirles que reanudaran sus esfuerzos de análisis.

La procesada, de 36 años y exenfermera de parto, no niega haber estrangulado a los menores, pero sostiene que actuó bajo un cuadro de psicosis postnatal, mientras que la fiscalía argumenta que tenía plena conciencia de sus actos, motivo por el cual se ha declarado no culpable por razones de falta de responsabilidad criminal.