Naomi Osaka inició con éxito su participación en el US Open tras vencer en la primera ronda a Anastasia Zakharova por 7-6, 7-6, destacando tanto por su juego en la cancha como por su llamativo atuendo de entrada. Al ingresar al Arthur Ashe Stadium, la tenista y dos veces campeona del torneo lució una falda larga blanca y una túnica gris con capucha que mostraba recortes de periódicos con noticias sobre ella misma.
Al retirarse la capucha, Osaka reveló que llevaba el cabello peinado con trenzas tejidas (cornrows) bajo una cinta para la cabeza, replicando el aspecto característico de la leyenda del baloncesto Allen Iverson durante su etapa como jugador más valioso (MVP) con los Philadelphia 76ers. Para complementar el homenaje, incluyó una manga en el brazo, un accesorio que Iverson popularizó a lo largo de su carrera en la NBA.
Tras el partido, la tenista explicó que este vestuario fue una propuesta de diseño de baloncesto de la marca Nike que decidió convertir en un tributo personal hacia Iverson. Osaka elogió al miembro del Salón de la Fama como un pionero de la moda que transformó el código de vestimenta de los jugadores y como una fuente de inspiración por su forma de expresarse a través del estilo. Al enterarse de esto, Iverson reaccionó en sus redes sociales sintiéndose sumamente honrado y declarándose un gran seguidor de la tenista.
Este diseño de inspiración baloncestística se suma a una lista de elecciones de moda atrevidas que Osaka ha presentado en competencias recientes, como su atuendo al estilo de un kimono en Wimbledon o el diseño de medusa en el Abierto de Australia. Además, formó parte de una campaña temática de Nike que también incluyó a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, quien compitió usando un vestido naranja en alusión a los colores de los New York Knicks.







