Un jurado de Las Vegas declaró este lunes culpable a Duane «Keffe D» Davis, de 63 años, por el histórico asesinato a tiros del rapero Tupac Shakur en 1996, poniendo fin a uno de los misterios más sonados de la música.
Durante el proceso, la fiscalía demostró que Davis, exlíder de una pandilla callejera, orquestó el ataque en venganza porque el séquito de Shakur había golpeado a su sobrino en un casino. Aunque no fue quien apretó el gatillo, las leyes de Nevada permiten condenarlo por homicidio al ser el cerebro del operativo.
El caso se resolvió décadas más tarde gracias a que el propio Davis ventiló los hechos en entrevistas, sus propias memorias y grabaciones secretas con los investigadores, dejando sin sustento a su defensa, que intentó alegar que todo era una simple fanfarronería.







