Este lunes, el senador Enrique Inzunza reapareció en el recinto del Senado de la República para ofrecer una conferencia de prensa en la que abordó las indagatorias difundidas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, las cuales lo vinculan presuntamente con el crimen organizado.
El legislador sostuvo que ha sido víctima de calumnias en los últimos meses y calificó las versiones procedentes de las autoridades norteamericanas como un «instrumento de guerra judicial», enfatizando que no se ha presentado ninguna prueba en su contra.
Cuestionado sobre si mantiene vínculos con grupos delictivos, Inzunza fue tajante al rechazar la acusación:
«Son patrañas las que se me atribuyen. Absolutamente no, yo no soy un narcolegislador», aseveró el legislador, agregando que es una persona «constitucional y verídicamente inocente» y que no teme ir a la cárcel.
A pesar de contar con la prerrogativa del fuero constitucional que le permitiría no atender citaciones, el legislador señaló que ha acudido voluntariamente ante la Fiscalía General de la República (FGR). Asimismo, reiteró que no pedirá licencia a su escaño para ejercer su defensa jurídica desde el cargo.
Tras anunciar la semana pasada su separación de la bancada de Morena para desempeñarse de manera independiente, Enrique Inzunza descartó una ruptura definitiva con el movimiento y confirmó que sostendrá reuniones con integrantes del grupo parlamentario en el transcurso del día.







