Este martes, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se reunirá con empresarios petroleros tras el pacto anunciado con el gobierno de Venezuela, mediante el cual la nación norteamericana asumirá el control de una parte significativa de la producción de crudo venezolano.
El objetivo central del encuentro es trazar una ruta operativa para incrementar la capacidad de refinación e impulsar un aumento en la oferta de combustibles que permita reducir el precio de la gasolina para los consumidores estadounidenses.
«El presidente se reunirá con líderes de la industria para colaborar en las mejores maneras de aumentar la capacidad de refinación, consolidar aún más el dominio energético estadounidense en toda la cadena de suministro y reducir los precios para el pueblo estadounidense», declaró Taylor Rogers, portavoz de la Casa Blanca.
La cumbre con representantes del sector energético se da después de que Trump confirmara que Estados Unidos controlará más del 20 % de las reservas probadas de petróleo de Venezuela. De acuerdo con fuentes de la administración estadounidense, el mayor flujo de crudo venezolano hacia los complejos de refinación en el Golfo de México acelerará la baja en los costos de los carburantes a nivel nacional.







