El obispo auxiliar de Managua en el exilio, Silvio Báez, criticó este domingo con dureza a las dictaduras desgastadas por invocar hipócritamente el nombre de Jesús para entronizarse en el poder, señalando que los regímenes autocráticos profanan la religión al intentar legitimar su dominio sobre el pueblo.

Durante su homilía dominical pronunciada desde una iglesia en Estados Unidos, el jerarca católico advirtió que los gobernantes que se escudan en la fe se colocan por delante de Cristo y evitan hablar de la cruz.

Báez, quien se encuentra radicado en el extranjero por motivos de seguridad tras una disposición del Vaticano, enfatizó que cada vez que los gobernantes utilizan el nombre de la divinidad para justificar estructuras de control político, abandonan el verdadero camino del discipulado y cometen un acto de simulación institucional.

Las declaraciones del obispo se producen en un escenario marcado por el endurecimiento político en Nicaragua. El titular de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, informó recientemente que el próximo 21 de septiembre se aprobará en primera legislatura una reforma constitucional orientada a excluir formalmente de los procesos electorales a los opositores que han sido desnacionalizados y calificados oficialmente como «traidores a la patria».