Nepal habilita fosas comunes en el distrito de Chitwan para inhumar a cientos de víctimas no identificadas tras una inundación repentina provocada por el colapso de un glaciar en la frontera con China.
Las autoridades locales cavaron los sepulcros en el bosque de Devghat, una zona tradicionalmente destinada a paseos matutinos, ante la saturación de los servicios forenses y la rápida descomposición de los cadáveres arrastrados desde los valles de Rasuwa.
Ganesh Aryal, jefe de distrito de Baratpur, señaló que la medida urgente busca evitar un brote de salud pública, tras el entierro inicial de 96 cuerpos no identificados y la previsión de sumar un centenar más.
El desastre colapsó las capacidades operativas del Hospital Bharatpur, cuya morgue con límite para 50 personas alberga más de 120 cuerpos en condiciones críticas. Para mitigar la crisis de identificación, equipos forenses de India se sumaron a las labores locales de toma de muestras de ADN y registro topográfico de cada fosa, mientras China mantiene coordinación con el gobierno nepalí.
A escasos metros de las morgues provisionales, el Centro de Exposiciones de Chitwan congrega a más de 200 familiares provenientes de distintas regiones, quienes aguardan reportes y la exhibición de registros fotográficos para localizar a sus parientes desaparecidos.







