Al menos siete personas perdieron la vida y 23 más continúan desaparecidas tras el hundimiento de un buque de pasajeros perteneciente a la naviera Filo Denizcilik, el cual transportaba a unas 270 personas a bordo frente a las costas de Diana Beach, en el norte de Chipre.

El siniestro movilizó un amplio operativo de emergencia de la guardia costera, reforzado por lanchas de rescate, un helicóptero y diversas embarcaciones privadas que zarparon desde la ciudad de Girne. Las autoridades locales calificaron la situación de grave mientras continúan las labores de búsqueda en la zona para localizar a los sobrevivientes.

También han abierto una investigación para esclarecer las causas del accidente. Ünal Üstel, primer ministro turcochipriota, apuntó al mal tiempo que había en el momento del naufragio, con un temporal de fuertes lluvias, granizo y rachas de viento de hasta 160 kilómetros por hora, algo que calificó de “insólito para un mes de agosto”.