La aclamada actriz británica Julie Andrews, de 90 años, anunció formalmente su retiro definitivo de la actuación tras completar una icónica carrera artística de ocho décadas. En declaraciones recientes, la protagonista de clásicos imperecederos del cine musical y familiar confirmó el cierre de su etapa profesional: «Creo que estoy retirada, en realidad, sería la mejor descripción para eso. Tuve un viaje maravilloso», expresó la artista al hacer un balance de su vida en la industria del entretenimiento.
Andrews consolidó su estatus como una de las leyendas más grandes de Hollywood al dar vida a personajes inolvidables como Mary Poppins (1964), papel que le valió el Premio Oscar a la Mejor Actriz, y Maria von Trapp en La novicia rebelde / Sonrisas y lágrimas (1965). A lo largo de los años, su versatilidad artística la mantuvo vigente en la cultura popular, participando en producciones aclamadas por distintas generaciones como El diario de la princesa y prestando su voz en franquicias de animación global como Shrek y Mi villano favorito.
El retiro de Julie Andrews marca el fin de una era dorada para el teatro, la televisión y el cine internacional. Reconocida con múltiples galardones que incluyen premios Grammy, Emmy, Globo de Oro y el León de Oro a la Trayectoria, la actriz deja un legado imborrable en las artes escénicas. La noticia ha provocado una ola de homenajes globales por parte de la comunidad artística y millones de admiradores que celebran la brillante historia de una de las intérpretes más queridas de todos los tiempos.







