Los hijos del ex primer ministro de Pakistán, Kasim y Sulaiman Khan, han denunciado que su padre se encuentra sometido a condiciones extremas en la cárcel de Adiala y exigieron de forma urgente que se le permita acceso inmediato a médicos independientes. En declaraciones brindadas a la cadena internacional Al Jazeera, expresaron su temor de que el exmandatario no sobreviva a su encarcelamiento debido al severo y rápido deterioro de su estado de salud.
Entre las denuncias principales, la familia afirmó que el líder político pasa 23 horas al día en una celda de aislamiento sin ventanas y que las autoridades les han impedido comunicarse con él desde marzo, calificando la medida como tortura psicológica. Asimismo, reportaron que padece de oclusión de la vena central de la retina (OVCR), una condición oftálmica grave que podría causarle ceguera permanente en un ojo si no es atendido de emergencia por especialistas. Aunque el Tribunal Supremo de Pakistán emitió una orden judicial para autorizar la evaluación por parte de su médico personal, la familia sostiene que el gobierno mantiene bloqueada la asistencia médica de confianza.
Por su parte, el gobierno de Pakistán rechazó las acusaciones de negligencia o malos tratos. Tras trasladar a Khan brevemente a un hospital bajo un fuerte operativo de seguridad para una revisión general, las autoridades aseguraron que los dictámenes oficiales lo declararon «apto y en buen estado de salud» antes de reingresarlo a prisión. Pese a la versión oficial, la exigencia de transparencia sobre las condiciones de detención del exlíder ha sumado el apoyo de organizaciones internacionales de derechos humanos y figuras del deporte mundial.







