El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, bajo la iniciativa «Operación Economic Outcast», anunció medidas punitivas para asfixiar los canales de financiamiento internacional de Irán. La acción principal, impulsada por la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), busca prohibir el acceso a la banca de corresponsalía estadounidense a Banque Misr UAE, entidad calificada como una institución de preocupación primordial por lavado de dinero.
Según las investigaciones del gobierno norteamericano, entre enero de 2024 y junio de 2026, Banque Misr UAE procesó cerca de 1,800 millones de dólares para 103 empresas fachada controladas por el régimen de Teherán. Estas estructuras bancarias en la sombra eran empleadas por el Ministerio de Defensa iraní y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) para evadir sanciones, adquirir armamento y financiar grupos armados en Medio Oriente.
De manera paralela, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) aplicó sanciones directas contra intermediarios clave de la red:
- Reza Mohammad Taeedi: Gerente general de la sucursal de Bank Melli en Dubái, acusado de canalizar fondos millonarios para la Fuerza Qods del IRGC destinados a milicias en Irak.
- Kameng Trading Limited: Empresa fachada con sede en Hong Kong sancionada por facilitar el blanqueo de capitales a casas de cambio iraníes bloqueadas.
El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que cualquier institución financiera global que colabore con la administración iraní perderá de forma definitiva su acceso al sistema bancario de EE. UU. y a las operaciones en dólares. Como resultado de estas acciones, todos los bienes e intereses de las entidades señaladas en suelo estadounidense quedan congelados de manera inmediata.







