La Asamblea Estatal de California aprobó un proyecto de ley que busca prohibir de forma progresiva la venta e importación de dispositivos electrónicos de vapeo de un solo uso, una medida orientada a reducir el impacto ambiental y contener los riesgos a la salud pública.

La iniciativa fue turnada al despacho del gobernador Gavin Newsom para su revisión y eventual promulgación. De ser firmada, la normativa contemplará sanciones económicas y la revocación de licencias de comercialización de tabaco para los establecimientos que distribuyan cigarrillos electrónicos desechables.

«Esperamos que el Gobernador reconozca la amenaza que estos dispositivos representan para nuestras comunidades y que los costos de la limpieza que dejan sean asumidos por los contribuyentes», señaló la asambleísta Jacqui Irwin, impulsora de la iniciativa.

El proyecto cuenta con el respaldo de organizaciones ecológicas y civiles como el Grupo de Investigación de Interés Público de California (CalPIRG). De acuerdo con estudios presentados por la agrupación, en Estados Unidos se desechan diariamente alrededor de 500,000 unidades de vapeadores de un solo uso, lo que genera toneladas de residuos plásticos y desechos de baterías de litio.