Este jueves, un apagón masivo dejó sin servicio de energía a cuatro provincias del este de Cuba tras registrarse un colapso en la red eléctrica nacional, en medio de la agudización de la crisis energética que atraviesa la isla bajo el cerco comercial de Washington.
La empresa estatal Unión Eléctrica de Cuba informó que las provincias de Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo quedaron desconectadas debido a una oscilación en las líneas de transmisión de alta tensión, lo que obligó a la salida intempestiva de tres centrales termoeléctricas regionales.
Pese al deterioro del suministro y las fallas de infraestructura, las autoridades gubernamentales confirmaron que el ciclo escolar dará inicio el próximo martes 1 de septiembre. La ministra de Educación, Naima Trujillo, admitió las dificultades operativas para atender a 1.4 millones de estudiantes ante los constantes cortes de luz y las afectaciones al transporte público.
La contingencia ocurre en un contexto de escasez generalizada de combustible, agudizada por los bloqueos e inspecciones a buques petroleros impulsados por Estados Unidos desde enero, afectando de forma directa las actividades cotidianas de los 9.4 millones de habitantes de la nación caribeña.







