El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezai, aseguró que el país logró eludir el bloqueo económico internacional tras comercializar cerca de 70 millones de barriles de petróleo en un periodo de dos meses, apoyándose en la liberación de reservas flotantes, transferencias encubiertas de barco a barco y rutas marítimas alternativas.
Pese al discurso oficial de fortaleza comercial, el funcionario lanzó una advertencia geopolítica al señalar que, de intensificarse la «guerra económica» de Estados Unidos, Teherán responderá bloqueando el tránsito de crudo en el Estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico. No obstante, las declaraciones contrastan con la realidad económica admitida por el propio presidente iraní, Masoud Pezeshkian, quien reconoció los severos impactos de las sanciones en la población debido a la inflación, la devaluación de la moneda local y la incertidumbre financiera que genera depender de intermediarios para recibir los ingresos petroleros.







