Muere a los 84 años Ratko Mladić, conocido como el «Carnicero de Bosnia», mientras cumplía cadena perpetua en la unidad de detención de la ONU en La Haya. El general serbobosnio, que pasó poco más de 15 años en prisión tras ser capturado en 2011 tras una década de huida, falleció luego de que su defensa solicitara sin éxito su liberación anticipada por motivos humanitarios debido a su rápido deterioro de salud.
Mladić fue condenado en 2017 por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia por genocidio, crímenes de lesa humanidad, persecución, exterminio y terror, derivados de una brutal campaña de limpieza étnica contra la población no serbia a principios de la década de 1990 en las guerras de los Balcanes.
Como máximo jefe del ejército de la República Serbia de Bosnia, Mladić se convirtió en el principal artífice de dos de las peores atrocidades cometidas en Europa desde la Segunda Guerra Mundial: el prolongado asedio a la ciudad de Sarajevo, que cobró la vida de más de 10,000 personas, y la masacre de Srebrenica en julio de 1995, donde más de 7,000 hombres y niños musulmanes fueron ejecutados.
Durante su extenso proceso judicial, que duró más de cuatro años, el exgeneral mostró escaso remordimiento y negó su responsabilidad directa. Con su fallecimiento se cierra uno de los capítulos más oscuros y determinantes en la historia judicial internacional sobre los crímenes de guerra cometidos durante la desintegración de Yugoslavia.







