El Atlético de Madrid ha adoptado una postura sumamente firme al cerrar de manera definitiva las puertas a cualquier negociación con el Barcelona por el delantero argentino Julián Álvarez. A pesar del evidente interés público del club catalán y del deseo del propio futbolista por cambiar de aires, la directiva colchonera ha decidido no entablar ninguna conversación.
Esta determinación ha sido respaldada de forma unánime por el Consejo de Administración del club madrileño, el cual emitió un comunicado para reafirmar su postura oficial. Aunque el Atlético aclaró que se mantiene abierto a realizar transacciones en este mercado de fichajes, acusó formalmente al Barcelona de no actuar bajo principios éticos, profesionales y de respeto mutuo.
Por su parte, el presidente del Barcelona, Joan Laporta, continúa ejerciendo presión mediática tras reiterar el deseo de su club por incorporar al campeón del mundo argentino. Laporta señaló que la propuesta catalana sigue en pie y fue más allá al asegurar que es un secreto a voces («vox populi») que el delantero desea unirse a las filas azulgranas.
La tensión en el entorno rojiblanco ha aumentado debido a la ausencia de Julián Álvarez en las últimas dos sesiones de entrenamiento dirigidas por Diego Simeone, lo cual el Atlético justificó oficialmente como una «indisposición». Por ahora, el club madrileño exige que el atacante vuelva a concentrarse plenamente en las metas del equipo, tras defender la camiseta colchonera durante las últimas dos temporadas.







