La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó este jueves que aproximadamente 10 mil familias en Nepal requieren asistencia humanitaria urgente, a 24 horas de las inundaciones repentinas provocadas por una severa riada en la región fronteriza con el Tíbet. 

De acuerdo con los reportes emitidos por la oficina de la OMS en el país asiático y la Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres, la infraestructura sanitaria de la zona ha sufrido un impacto severo. Las evaluaciones preliminares confirman daños en cuatro centros médicos, de los cuales tres resultaron completamente destruidos y dos más registran interrupciones críticas en la prestación de sus servicios básicos.

Ante la magnitud de la emergencia, la agencia sanitaria de las Naciones Unidas comenzó el despliegue de suministros prioritarios, incluyendo tiendas de campaña destinadas a habilitar espacios provisionales de atención médica. 

Por su parte, organizaciones no gubernamentales como Care Internacional advirtieron sobre el riesgo latente de brotes de enfermedades de transmisión hídrica debido a la destrucción de los sistemas de agua potable y saneamiento, mientras los gobiernos despliegan a miles de elementos de seguridad para continuar con las labores de rescate y evaluación de daños.