Un enorme muro de lodo y rocas se derrumbó en la frontera del Himalaya entre Nepal y la región del Tíbet, provocando una inundación catastrófica en el lado nepalí. De acuerdo con los informes más recientes de las autoridades de Nepal, la cifra de víctimas mortales ascendió a 157 personas, mientras que más de 400 turistas permanecen desaparecidos, entre ellos cerca de 340 extranjeros procedentes de India, Estados Unidos, Australia, Gran Bretaña y Canadá.

Informes iniciales sugieren que el colapso pudo ser desencadenado por un terremoto que provocó el desprendimiento de la parte inferior de un glaciar. El torrente arrasó con infraestructura energética, carreteras e inmuebles en la zona fronteriza, afectando también el paso terrestre del condado de Gyirong, en el Tíbet.

Equipos de emergencia apoyados por helicópteros continúan las labores de búsqueda y rescate. Sobrevivientes atendidos en la zona relataron la rapidez del deslave y las complejas tareas de evacuación que se extienden tras la caída de la noche.