Al menos 14 recién nacidos perdieron la vida este miércoles a causa de un devastador incendio registrado en la sala infantil del hospital del Instituto de Ciencias Médicas de Pakistán (PIMS), ubicado en la capital del país. El siniestro, que dejó además un único bebé superviviente rescatado por el personal médico, se desató a primera hora de la mañana y conmocionó profundamente a la nación asiática.
De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por el director ejecutivo del centro hospitalario, Imran Sikandar, y el servicio de emergencias Rescue 112, el fuego se originó de manera repentina tras la explosión de un compresor de aire acondicionado. Aunque los bomberos lograron controlar las llamas rápidamente, la alta intensidad del fuego provocó severos daños en el área de neonatología.
La Policía de Islamabad confirmó que las víctimas sufrieron quemaduras de extrema gravedad, lo que impedirá su reconocimiento visual inmediato, haciendo indispensable la realización de pruebas de ADN para que los familiares constaten la identidad de los infantes fallecidos en medio de escenas de profundo dolor a las afueras del recinto.
Ante la magnitud de la tragedia, el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, externó sus condolencias a los deudos a través de un comunicado oficial y exigió la apertura inmediata de una investigación exhaustiva para deslindar responsabilidades sobre las condiciones de seguridad en las instalaciones médicas.







