El presidente Donald Trump aprobó una medida temporal de importación que contempla la compra de 300,000 toneladas métricas de carne molida —equivalente a entre 500,000 y un millón de reses— para cubrir la brecha en la cadena de suministro en territorio norteamericano.
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, anunció que el gobierno estadounidense espera retomar la importación de ganado mexicano a pie de forma progresiva, tras la reapertura de la frontera sur, la cual se mantuvo cerrada por más de un año debido a la plaga del gusano barrenador.
El pasado lunes 24 de agosto de 2026, se habilitó el primer paso fronterizo en Douglas, Arizona. Este cruce estuvo sellado durante más de 14 meses, interrumpiendo el tránsito anual de aproximadamente 1,000,400 cabezas de ganado que ingresaban a pie desde México hacia los Estados Unidos. Con esta primera reapertura, se busca reactivar paulatinamente el comercio ganadero e ir abriendo otros puntos de cruce en la frontera sur.
Para mitigar el desabasto provocado por la suspensión del ingreso de los bovinos, la administración de Donald Trump autorizó el contingente de compra de carne. De acuerdo con datos provistos por la secretaria Rollins, Estados Unidos consume cerca de 13 millones de toneladas métricas de carne de vacuno al año, de las cuales importa habitualmente entre dos y tres millones.
Por su parte, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, celebró el restablecimiento de las exportaciones ganaderas de la entidad hacia el mercado estadounidense, destacando los estándares de inocuidad alimentaria y sanidad animal de la región. El mandatario estatal detalló que Sonora retoma la actividad bajo un esquema de capacidad sanitaria reforzada, luego de que la semana pasada se detectara el primer caso de gusano barrenador en un bovino en el municipio de Álamos. Con este hallazgo, únicamente Baja California y Baja California Sur se mantienen libres de registros de la plaga a nivel nacional.







