Organizaciones ciudadanas del área conurbada de Guadalajara realizaron este domingo el festival denominado Agua KK Fest para exigir a las autoridades la emisión inmediata de una alerta sanitaria, ante la distribución de agua domiciliaria contaminada con residuos fecales y metales pesados como plomo, mercurio y aluminio.
Con carteles alusivos, disfraces y piñatas, cerca de un millar de manifestantes se congregaron en la principal plaza pública de la ciudad para demandar el cese de fuentes contaminantes y un plan de emergencia efectivo en beneficio de al menos cien colonias que reciben el recurso en condiciones de turbiedad, mal olor y nulo tratamiento.

Durante la lectura del pronunciamiento oficial, María González Valencia, integrante del comité organizador, señaló que el derecho humano al agua se encuentra vulnerado y exigió el reconocimiento oficial de las afectaciones sanitarias derivadas de esta problemática, la cual se agravó de manera sostenida desde el pasado mes de marzo.
Como parte de la protesta, los habitantes instalaron una muestra con botellas recolectadas en noventa colonias para evidenciar la coloración oscura, la presencia de sedimentos y los fétidos olores del líquido. Aunque en julio la Secretaría de Salud de Jalisco reconoció los niveles de contaminación y recomendó no consumirla, además de implementar la entrega temporal de bidones y filtros, los afectados advierten que las medidas resultan insuficientes ante el gasto económico que implica adquirir agua purificada para actividades básicas de higiene.
Por su parte, Arturo Gleason, académico de la Universidad de Guadalajara, advirtió que análisis realizados en más de 200 muestras confirman la presencia de bacterias y materia fecal, lo que ha disparado los padecimientos gastrointestinales y el riesgo latente de desarrollar daños renales, hepáticos, cáncer y leucemia por la acumulación de metales pesados.









