El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó una licencia temporal con carácter indefinido ante el Congreso del Estado, apenas un día después de haber reasumido formalmente la titularidad del Poder Ejecutivo estatal.
La decisión ocurre tras haber permanecido 112 días separado del cargo debido a la controversia por acusaciones del gobierno de Estados Unidos sobre presuntos nexos con el crimen organizado. Aunque Rocha Moya volvió a sus funciones argumentando la ausencia de procesos legales o pruebas en su contra, la dirigencia de Morena le solicitó reconsiderar su decisión, sumado a un contexto de marcado rechazo social y presión política. Ante este panorama, el mandatario entregó un oficio a la Mesa Directiva del Congreso local, fundamentado en los artículos 50 de la Constitución Política del Estado de Sinaloa, solicitando ausentarse por más de 30 días para que el Poder Legislativo proceda con el trámite correspondiente.









