Una jueza federal de Nueva York anuló la suspensión de trámites para visas de residencia permanente que el gobierno estadounidense había impuesto en enero a 75 países, marcando un freno a las políticas migratorias de la Administración de Donald Trump.
En su dictamen, la magistrada Jeannette Vargas determinó que la medida era contraria a la ley y que el secretario de Estado, Marco Rubio, excedió su autoridad legal. La política suspendía la tramitación de visas de inmigrante para ciudadanos de naciones como Colombia, Brasil, Rusia, Nigeria e Irak, bajo el argumento gubernamental de prevenir cargas para las finanzas públicas.
La jueza resolvió que fue indebido ordenar a los funcionarios consulares la denegación de visados basándose exclusivamente en la nacionalidad del solicitante. Por ello, el fallo revoca de forma inmediata las negativas emitidas bajo dicho criterio.









