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El Gobierno de México y representantes de la mayoría de las estaciones de servicio del país acordaron extender por seis meses la estrategia para mantener por debajo de 24 pesos el litro de gasolina regular y en menos de 27 pesos el diésel.

El acuerdo fue alcanzado este 20 de agosto después de varias mesas de trabajo en las que participaron autoridades y empresarios del sector. La renovación formal será encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum en los próximos días.

La medida da continuidad a una estrategia que comenzó en febrero de 2025 como un acuerdo voluntario entre el gobierno y los gasolineros. En septiembre de ese año fue renovada por otros seis meses y posteriormente se mantuvo durante 2026.

El objetivo es contener el impacto de los precios internacionales de los combustibles sobre los consumidores mexicanos. Para ello participan distintas dependencias federales, entre ellas Hacienda, Energía, Profeco, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, la Comisión Nacional de Energía y Pemex.

Los resultados del monitoreo oficial muestran que la estrategia ha tenido un amplio nivel de cumplimiento, aunque no todas las estaciones venden dentro del rango establecido. En junio, Profeco reportó que 90% de las gasolineras comercializaban la gasolina regular por debajo de 24 pesos, con un promedio nacional de 23.68 pesos por litro.

En el caso del diésel, el cumplimiento también ha aumentado. Al 27 de julio, Profeco informó que 84% de las estaciones lo vendían en 27 pesos o menos. A finales de julio, 8 mil 603 estaciones estaban adheridas al acuerdo, equivalentes a 84% del sector.

La estrategia contempla además condiciones especiales en las zonas fronterizas, donde el IVA de 8% permite precios menores.

El gobierno y los empresarios también acordaron mantener mesas de trabajo para revisar costos operativos, logística, regulación, seguridad y combate al mercado ilícito de combustibles.

La renovación permitirá mantener vigente el esquema durante otros seis meses, en un contexto internacional en el que las variaciones en el precio del petróleo pueden presionar nuevamente los costos de los combustibles en México.