Publicidad

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, convocó a una reunión de seguridad de alto nivel con mandos de defensa e inteligencia tras el bombardeo israelí a la base aérea siria de Abu al-Duhur, medida justificada por Jerusalén como una acción preventiva para frenar el avance militar de Turquía en la región.

La incursión militar de Ankara hacia el sur de Siria es vista por Israel como una alteración al equilibrio pactado con el nuevo gobierno de Ahmed al-Sharaa. En respuesta, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan negó la presencia de tropas en la base atacada y acusó a Netanyahu de manipular la crisis con fines electorales. Ante el riesgo de una escalada bélica directa entre ambas potencias, Estados Unidos busca establecer un canal de mediación urgente mediante Azerbaiyán para estabilizar el frente en Medio Oriente.