La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) optó por mantener sin modificaciones la tasa de referencia en un 6.5%, tras una votación unánime en su cónclave de política monetaria de agosto, según revelan las minutas oficiales difundidas este jueves.
El organismo central fundamentó la pausa en la necesidad de calibrar un entorno internacional marcado por la volatilidad. De acuerdo con el colegiado, la prolongación del conflicto en Medio Oriente constituye un factor de riesgo latente al alza para el comportamiento de los precios y para el dinamismo de la economía global en caso de agudizarse las hostilidades.
En el plano interno, las minutas detallan que si bien la inflación general y la subyacente muestran una tendencia a la baja, este descenso se perfila más lento de lo previsto debido a la rigidez que aún exhibe el sector de servicios. No obstante, los consejeros reconocieron que la desaceleración inflacionaria reciente ha estado sostenida principalmente por una mayor contención en el costo de las mercancías.
Respecto a la actividad productiva, la mayoría de los integrantes observó que la brecha del producto permanece en terreno negativo a pesar del repunte registrado en el Producto Interno Bruto (PIB) durante el periodo previo.
Las proyecciones internas reflejan divergencias entre los miembros: mientras uno de los vocales estimó que el crecimiento económico para 2026 podría rebasar la estimación oficial del 1.1%, otro advirtió que los riesgos para el desempeño macroeconómico continúan sesgados a la baja.









