La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que el brote de Ébola en la República Democrática del Congo podría ser completamente controlado en un plazo de tres meses, siempre que la comunidad internacional proporcione los recursos económicos, logísticos y sanitarios necesarios para intensificar la respuesta sobre el terreno.
Este brote, registrado como el más mortífero en la historia del país africano, ha provocado la muerte de más de 2.300 personas y ha contagiado a miles más en regiones afectadas por la violencia armada y la desconfianza comunitaria. La OMS subrayó que, aunque la situación sigue siendo compleja debido al contexto de inseguridad, el uso de vacunas experimentales y tratamientos de última generación ha demostrado una eficacia clave para reducir la tasa de transmisión.
Representantes del organismo internacional instaron a las naciones donantes a mantener e incrementar el financiamiento, advirtiendo que cualquier interrupción en la llegada de suministros o personal médico podría revertir los avances logrados y extender la epidemia a zonas vecinas.









