La anunciada huelga en la planta armadora de Volkswagen de México, ubicada en el municipio poblano de Cuautlancingo, fue aplazada para el próximo domingo 23 de agosto. La decisión se concretó luego de que el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW) y la representación empresarial acordaran extender las mesas de negociación bajo la mediación institucional.
Hugo Tlalpan, secretario general del gremio, informó que el aplazamiento busca privilegiar el entendimiento mutuo. De acuerdo con el dirigente sindical, la postura de la compañía mostró apertura durante la audiencia celebrada ante el Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos, lo que permitirá retomar las pláticas formales ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral.

La divergencia principal en la revisión salarial y contractual radica en la solicitud del sindicato de un incremento integral del 17 por ciento, frente a las propuestas de productividad presentadas por la automotriz. El gremio señaló que dichas peticiones patronales contemplaban la modificación o supresión de cláusulas relativas a premios de puntualidad y compensaciones, consideradas por los trabajadores como derechos adquiridos.
Por su parte, la empresa emitió un posicionamiento institucional donde refrendó su voluntad de alcanzar un pacto equilibrado que garantice la estabilidad operativa y financiera de la planta.
En paralelo a las discusiones salariales, la dirigencia sindical confirmó que continúa la dispersión de los recursos correspondientes a la caja de ahorro de los agremiados —con un monto estimado en 258 millones de pesos—, proceso que se ha desarrollado con complicaciones administrativas derivadas de las indagatorias judiciales en curso contra la administración anterior por presunto fraude interno.









