La tenista estadounidense Amanda Anisimova, actual número 10 del mundo, se convirtió en el centro de la conversación tras su victoria en la tercera ronda de Cincinnati ante la filipina Alexandra Eala. A pesar de remontar el partido con un marcador de 4-6, 6-4 y 6-2, lo que más llamó la atención fue un video captado durante el tercer set. En las imágenes, se observa a la jugadora bebiendo de un vaso plástico que parecía contener cerveza, una bebida estrictamente prohibida durante los encuentros.
El incidente ocurrió durante un descanso, cuando Anisimova sacó un vaso con el logo del torneo que tenía oculto bajo su toalla. Debido al color y la consistencia del líquido, tanto los usuarios en redes sociales como los comentaristas de Tennis Channel comenzaron a especular sobre el contenido de la bebida. La situación generó una inmediata curiosidad, ya que la jugadora bebía con discreción antes de volver a cubrir el recipiente.
Aunque la deportista no ha dado declaraciones oficiales, todo indica que el líquido era en realidad una bebida energizante. La razón por la cual no utilizó el envase original se debe a las estrictas normas publicitarias del circuito, que limitan la exposición de marcas que no son patrocinadores oficiales del torneo. Para evitar conflictos comerciales, los tenistas suelen verter sus bebidas personales en vasos con la imagen oficial del evento.
Más allá de la anécdota viral, Anisimova atraviesa un gran momento deportivo al alcanzar por decimoséptima vez los octavos de final de un torneo WTA 1000. Con este triunfo, sumó su segunda victoria de la temporada ante una rival del top 20 y ahora se prepara para enfrentar a la checa Linda Noskova. El episodio del vaso quedó finalmente como una curiosidad dentro de una jornada exitosa para la norteamericana.









