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El Parlamento de Irán aprobó este domingo los principios generales de un proyecto de ley destinado a endurecer las restricciones y prohibir las entrevistas, así como cualquier canal de comunicación con medios periodísticos considerados hostiles a la República Islámica, incluidos aquellos con financiamiento estadounidense o israelí, según reportó el diario local Shargh.

Osman Salari, integrante de la comisión judicial y legal del Parlamento, aclaró a la agencia Mizan que las disposiciones particulares de la normativa —enfocada en contrarrestar la influencia de la inteligencia extranjera— todavía deben ser debatidas y ratificadas. De acuerdo con el texto preliminar, infractoras e infractores que participen en entrevistas o debates con dichos medios se exponen a penas de prisión que oscilan entre los seis meses y los dos años.

La legislación estipula que dialogar con cualquier otro medio extranjero requerirá de una notificación formal previa dirigida al Ministerio de Inteligencia. Paralelamente, establecer contacto con embajadas, oficinas de organizaciones internacionales u otras instituciones no iraníes sin la autorización por escrito de la Cancillería será sancionado con multas económicas y la privación temporal de derechos sociales.

El paquete normativo contempla además un endurecimiento drástico en las sanciones contra delitos económicos ejecutados bajo directrices o supervisión extranjera, prohíbe la filtración de información a actores internacionales sin aval de inteligencia y limita la cooperación científica a aquellas instituciones que formen parte de un listado oficial previamente aprobado.