Los recientes movimientos telúricos registrados en Colombia y Venezuela fueron provocados por la interacción entre las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana, por lo que especialistas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) descartaron que estos eventos guarden relación o afecten la actividad sísmica en territorio mexicano debido a la distancia geográfica.
Omar Chávez Hernández, investigador de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA), unidad Ticomán, detalló que en el caso colombiano la placa de Nazca se desplaza por debajo de la Sudamericana, generando fracturas internas por su propio peso que derivan en sismos de variadas magnitudes. El experto recordó que, si bien Colombia presenta una actividad constante, Chile se mantiene como una de las zonas con mayor sismicidad a nivel global, con registros superiores a la magnitud nueve.

Ante este panorama, el especialista destacó que la cooperación internacional resulta fundamental para compartir experiencias exitosas en la materia. Entre las principales aportaciones que México puede ofrecer a las naciones sudamericanas destacan la asistencia humanitaria y la transferencia de tecnología vinculada al Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX), ampliamente reconocido a nivel internacional por su eficacia en la prevención y protección civil.
Finalmente, Chávez Hernández subrayó que los desastres asociados a la naturaleza son el resultado acumulado de las vulnerabilidades humanas, condicionadas por factores como la planeación urbana, las normas de construcción y el estudio previo de los suelos. Por ello, consideró prioritario estrechar la colaboración científica con potencias en la materia como Japón, Estados Unidos, Chile, Taiwán y China para robustecer los protocolos preventivos globales.









