Netflix confirmó el cierre definitivo de dos de sus estudios internos de desarrollo de videojuegos, además de la ejecución de recortes de personal en otros de sus equipos creativos. La medida forma parte de una reestructuración interna para reorientar el catálogo interactivo de la plataforma hacia títulos dirigidos al público infantil, juegos de fiesta (party games) y entregas diseñadas para el mercado masivo.
Uno de los estudios afectados es Night School Studio, reconocido por desarrollar títulos como Oxenfree, Oxenfree II y Afterparty. Tras ser adquirido por la compañía en 2021, el equipo trabajó en Thronglets, videojuego vinculado a la serie Black Mirror, y en la aventura de terror Unhinged, que contó con el trabajo de voz de figuras como Sadie Sink, Zoe Kravitz y Troy Barker. El segundo estudio clausurado es el finlandés Moonlot Games, fundado en 2022, el cual cierra sus puertas sin haber publicado su primer proyecto.
A través de un comunicado, la empresa expresó su agradecimiento hacia el personal saliente por sus contribuciones a la plataforma. Este movimiento consolida un cambio radical en las ambiciones de la empresa iniciadas dos años atrás: en 2024 cerró Team Blue, estudio enfocado en un juego de disparos de gran presupuesto, en octubre pasado clausuró Boss Fight, tras desarrollar el título basado en El juego del calamar, y en diciembre vendió el estudio Spry Fox de regreso a sus fundadores originales.











