Francisco Pérez Mackenna, canciller de Chile, ratificó este viernes la permanencia del país como miembro de la Corte Penal Internacional (CPI), marcando postura frente a las presiones ejercidas por la administración de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, para que los países de América Latina abandonen el organismo.
El mandatario afirmó que “nosotros somos miembros de la Corte Penal Internacional, y sin perjuicio de que todos los organismos pueden ser perfectibles y mejorables, seguimos siendo miembros de la CPI”.
La postura oficial del Ejecutivo se produce tras los señalamientos del secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, quien solicitó formalmente a los miembros de la Coalición contra los Cárteles de las Américas (A3C) desligarse del tribunal con sede en La Haya.
La petición de Hegseth tuvo lugar durante una reunión de seguridad celebrada en Panamá, en la que instó a los Gobiernos de la región a rechazar la jurisdicción de la CPI argumentando una presunta amenaza a la soberanía nacional.
Frente a esta postura, el ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros, quien asistió al encuentro regional, enfatizó de forma paralela en entrevista con Televisión Nacional de Chile que el país sudamericano “no es el patio trasero de ningún país”.











