El director de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda (FHFA) de Estados Unidos, Bill Pulte, confirmó el inicio de una investigación oficial dentro de las gigantes hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac. La pesquisa busca esclarecer si estas entidades respaldadas por el gobierno estadounidense han estado ofreciendo programas de financiamiento diseñados bajo la ley Sharia (ley islámica).
Para los musulmanes, el cobro de intereses tradicionales está prohibido por motivos religiosos. Por ello, las hipotecas islámicas reemplazan el interés por contratos de copropiedad o alquiler con opción a compra. La controversia estalló tras descubrirse códigos internos en Fannie Mae que catalogaban este tipo de préstamos.
El anuncio desató una fuerte polémica política. Quienes critican la medida argumentan que el sistema financiero público de Estados Unidos no debe albergar ni respaldar regulaciones religiosas. Por su parte, los defensores aseguran que estas alternativas existen en el mercado internacional para facilitar la compra de viviendas a comunidades diversas. La auditoría determinará si estos esquemas serán modificados o eliminados del sistema federal.











