El territorio nacional experimenta un escenario climático adverso marcado por un doble impacto: precipitaciones que van de fuertes a muy fuertes en al menos la mitad del país, combinadas con temperaturas que superarán los 40 °C en diversas regiones.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las lluvias más intensas, con acumulados de hasta 75 mm, se concentran en Durango, Sinaloa, Jalisco, Guerrero y Oaxaca. En tanto, zonas del centro, occidente, oriente y sur —incluyendo el Valle de México— registran chubascos frecuentes.
A la par del temporal, las altas temperaturas azotan con fuerza a los estados del norte y la península de Baja California, donde el termómetro marca entre 40 y 45 °C. En gran parte de la costa del Pacífico, el Golfo y la Península de Yucatán los valores se mantienen entre 35 y 40 °C.
Ante este panorama, las autoridades de protección civil emitieron recomendaciones básicas para la población, que van desde vigilar niveles en cuerpos de agua y zonas de ladera propensas a deslaves, hasta extremar cuidados en la conservación de alimentos y evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor radiación.











