El alto mando militar de Estados Unidos advirtió formalmente al Pentágono sobre un profundo estado de desmoralización y agotamiento extremo en las tropas desplegadas en Medio Oriente, tras varios meses de intensas hostilidades con Irán, según informaciòn oficial.
La causa principal de este desgaste operativo responde a despliegues prolongados sin precedentes en la historia reciente de las Fuerzas Armadas estadounidenses. Un claro ejemplo de esta situación lo encabeza el portaaviones USS Abraham Lincoln, cuya tripulación superó los 260 días continuos de navegación en el mar. Familiares de los marineros denunciaron condiciones críticas a bordo, las cuales abarcan desde el racionamiento severo de alimentos y fallas constantes en el suministro de agua potable, hasta la falta de insumos higiénicos básicos, detonando incidentes graves de salud mental entre el personal militar.
Esta situación interna dentro de las filas se ve agravada por severos desafíos logísticos, incluyendo la escasez de misiles interceptores, sumado a un creciente rechazo social en el frente interno. De acuerdo con encuestas recientes de AP-NORC, la mayoría de la ciudadanía estadounidense opina que la intervención armada no vale la pena, intensificando la presión política y diplomática sobre Washington.











