Fuerzas ucranianas perpetraron este jueves un nuevo ataque con drones contra una de las mayores instalaciones petroquímicas y de refinación de petróleo en el interior de territorio ruso, marcando la cuarta incursión de este tipo en un lapso de tres días.
De acuerdo con reportes de las autoridades militares rusas difundidos en redes sociales, el complejo estratégico afectado se localiza a unos mil 300 kilómetros de la frontera con Ucrania, específicamente al sureste de Moscú.
El Estado Mayor de Ucrania confirmó oficialmente la autoría de la ofensiva nocturna contra la planta Gazprom Neftekhim Salavat, un complejo con capacidad para procesar hasta 74 millones de barriles anuales de crudo para la elaboración de combustibles como gasolina y diésel.
Esta campaña militar sostenida por Kiev busca mermar la capacidad de refinación de Moscú, generando escasez en el suministro interno de combustible y ejerciendo presión sobre el gobierno del presidente Vladímir Putin para entablar negociaciones de paz, a pesar de que hasta el momento no se registran indicios de que la estrategia esté alcanzando ese propósito político.











