El relator especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a una vivienda adecuada advirtió sobre un preocupante aumento de discursos políticos en Europa que responsabilizan a la población migrante del desabastecimiento de vivienda asequible y de la sobrecarga en los servicios públicos.
El representante de la ONU dirigió cartas formales a cuatro gobiernos del continente, expresando especial inquietud por el uso del principio de «prioridad nacional» en regiones de España (como Andalucía, Aragón, Castilla y León y Extremadura), al considerar que promueve un lenguaje discriminatorio. La organización aclaró que el problema de la vivienda se debe a la especulación inmobiliaria y a la falta de inversión pública, recordando además que los migrantes enfrentan severas barreras de acceso y sufren exclusiones similares en países como Bélgica, Reino Unido e Irlanda.











